COSTA RICA

15,10 

Sumérgete en la sofisticación de las montañas de Tarrazú con un café que es puro equilibrio entre chocolate, frutos secos y frescura cítrica. Una experiencia de especialidad tan sedosa y redonda que se convertirá instantáneamente en tu nueva favorita.

  • *Tipo de molienda

Acerca de esta variedad

Costa Rica La Pastora Tarrazú: La elegancia clásica de las cumbres volcánicas

Hay regiones que no necesitan presentación, y Tarrazú es, por derecho propio, una de ellas. Este café de especialidad es el embajador perfecto de la tradición costarricense: una taza cristalina, refinada y con un equilibrio tan impecable que parece trazado a mano. Es la elección ideal para quien busca un café de altura con una personalidad sofisticada pero sumamente amable.

Cultivado en las privilegiadas montañas donde la altitud y los suelos volcánicos se alían, este lote «La Pastora» nos regala un perfil de sabor que es puro placer líquido. Al primer sorbo, te envuelve una calidez reconfortante a chocolate con leche y caramelo, que evoluciona suavemente hacia matices más vivos de frutos secos y un susurro cítrico final. Es, sencillamente, el café que nunca falla.

¿Por qué este Costa Rica será un imprescindible en tu despensa?

  • Equilibrio maestro: No es un café que busque sorprenderte con excentricidades, sino con una calidad constante y armoniosa. Es la definición perfecta de una taza «redonda», donde dulzor, cuerpo y acidez conviven en paz absoluta.
  • Limpieza excepcional: Gracias a su cuidadoso proceso lavado y a la tradición de los pequeños caficultores de Tarrazú, este café destaca por una pureza en boca difícil de encontrar. Es suave, cristalino y muy elegante.
  • Versatilidad total: Es probablemente uno de los cafés más agradecidos que existen. Se adapta tanto a la intensidad de una máquina espresso o superautomática, como a la delicadeza de un método de filtro, manteniendo siempre su cuerpo cremoso y su dulzura natural.
  • Tradición de especialidad (84+ puntos SCA): Avalado por su puntuación, este lote garantiza un perfil de calidad superior, libre de defectos y cargado de esos matices cítricos y de frutos secos que solo se consiguen en los mejores cafés de altura del mundo.

Preguntas frecuentes sobre nuestro Costa Rica La Pastora

¿Qué hace a la región de Tarrazú tan famosa en el mundo del café?

Tarrazú es considerada la «joya de la corona» de Costa Rica. Su altitud extrema, junto con un clima privilegiado de ciclos de lluvia y sol muy marcados, permite que el café madure muy lentamente. Esto hace que el grano sea denso, rico en azúcares naturales y posea una complejidad aromática que lo distingue de cualquier otro café del continente.

¿Es un café muy intenso o más bien suave?

Es un café con un cuerpo cremoso y una presencia deliciosa, pero muy lejos de la intensidad agresiva de los tuestes industriales. Se siente «lleno» en el paladar gracias a sus notas de caramelo y chocolate, pero mantiene una suavidad elegante que lo hace muy fácil de beber a cualquier hora, sin dejar esa pesadez que a veces causan otros cafés.

¿Recomiendas este café para una máquina superautomática?

Es, posiblemente, una de las mejores opciones para superautomáticas. Al ser un café con un equilibrio tan perfecto entre notas dulces (caramelo/chocolate) y una acidez tan fina, funciona de maravilla con los sistemas de presión de estas máquinas, ofreciendo una crema consistente y un sabor muy equilibrado desde la primera taza del día.

¿Qué matices frutales puedo esperar?

No esperes una explosión de fruta ácida. Los matices cítricos y frutales en este Costa Rica son muy delicados y sutiles; actúan como una «chispa» que aporta elegancia al fondo goloso de chocolate y frutos secos. Es precisamente ese toque sutil lo que le otorga su carácter sofisticado y lo diferencia de los cafés planos.

¿Qué significa que sea un café de variedades Caturra y Catuaí?

Son dos de las variedades de arábica más valoradas por su calidad en taza. El Caturra aporta mucha dulzura y cuerpo, mientras que el Catuaí añade esa estructura y equilibrio tan característicos. La combinación de ambas es un sello de garantía en Costa Rica para conseguir una experiencia sensorial estable, deliciosa y de alta especialidad.