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Un sorbo limpio que esconde la riqueza de la selva peruana en forma de chocolate con leche y dulzor natural. Pruébalo y descubre por qué este café orgánico de altura no necesita que le añadas absolutamente nada para ser perfecto.
¿Cansado de cafés amargos, planos o que te dejan mal cuerpo? Este lote cultivado en las alturas de la Amazonía peruana es exactamente lo contrario: una taza tan equilibrada, dulce y limpia que se bebe sola.
No es un café que compita por tu atención a gritos, te conquista desde el primer sorbo. Su proceso lavado elimina cualquier pesadez, dejando brillar un cuerpo increíblemente cremoso y un sabor que te invita a repetir.
Este café de Perú es orgánico y viene de las alturas de la Amazonía peruana, cultivado entre 1.200 y 1.800 metros. En taza tiene chocolate con leche y caramelo, con un toque fresco de frutos rojos. Es una taza dulce, limpia y sin asperezas.
Su puntuación está entre 84 y 86 puntos SCA. Es un lote de pequeños caficultores, de proceso lavado y tueste semanal en Extremadura.
Si te gusta este café, prueba también nuestro Colombia, que tiene caramelo, chocolate y frutas rojas con algo más de aroma floral, o el café de Nicaragua, donde el cacao se cruza con un toque de melocotón.
Si quieres ver más opciones, tienes una guía de cafés por país.
Ni lo uno ni lo otro. El amargor es propio de los cafés industriales quemados. Al ser un café de especialidad 100% arábica con tueste artesanal, destaca su dulzor natural. Tiene una acidez cítrica muy fina y elegante (que recuerda a la fruta madura), pero está tan bien equilibrada con las notas de chocolate y caramelo que resulta increíblemente agradable en boca.
Es un café todoterreno. Funciona de manera espectacular en cafeteras superautomáticas y espressos (donde destaca su cuerpo cremoso), en cafetera italiana de toda la vida (moka) sacando un sabor muy reconfortante, y en métodos de filtro (como V60 o Chemex) si lo que buscas es resaltar su claridad aromática y su limpieza.
La Specialty Coffee Association (SCA) cata a ciegas y califica los cafés del 1 al 100. Cualquier café por encima de 80 puntos se considera «de especialidad». Una nota de 84-86 significa que estás ante un café de calidad excelente, libre de defectos, con una complejidad de sabor muy superior a la que encontrarás en cualquier supermercado.
El proceso lavado significa que, tras la recolección, la pulpa del grano se retira con agua antes de secarlo. Esto da como resultado una taza muy limpia, cristalina y sin sabores «extraños» o fermentados salvajes. Es el proceso ideal para quienes buscan un café elegante, nítido y fácil de beber a diario.
Te aconsejamos mantenerlo siempre en su bolsa original, ya que cuenta con un cierre hermético y una válvula de desgasificación que expulsa el gas del café pero no deja entrar el oxígeno. Guárdalo en un lugar fresco, seco y alejado de la luz directa. Y un consejo de oro: nunca lo metas en la nevera, ya que la humedad arruinaría sus aceites esenciales.
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